Carta a mi YO de 13 años...

 


Tienes 13 años y acabas de empezar a estudiar italiano.

No tienes familia cercana italiana. No conoces Italia. No sabes si algún día viajarás allá. No tienes una razón clara para haber elegido ese idioma.

Y sin embargo, aquí estás.

Abriendo un libro que cambiará tu vida. Una clase que cambiará toda tu vida.

Habrá personas que te preguntarán para qué estudias italiano. Te dirán que no es práctico, que es complicado, que hay idiomas más útiles.

Y tú no sabrás qué responder.

Porque la verdad es que ni tú misma entiendes por qué sientes esta conexión tan fuerte con un país que está a más de diez mil kilómetros de distancia.

Solo sabes que cuando escuchas italiano, algo dentro de ti se siente en casa.

Lo que todavía no sabes es que algunas historias comienzan mucho antes de que entendamos por qué.

Ese idioma que hoy estudias por simple curiosidad te llevará a lugares que ni siquiera puedes imaginar.

Te convertirá en maestra de italiano.

Te permitirá compartir tu pasión con cientos de alumnos.

Te abrirá las puertas de una cultura que terminará formando parte de tu identidad.

Te hará cruzar el océano una y otra vez.

Te regalará amistades, experiencias, aprendizajes, recuerdos y una segunda casa.

Y también te llevará al amor.

Porque sí, Lety.

Aprendiste italiano... y un día conocerás a un italiano.

Y te vas a enamorar.

Y después de años de viajes, despedidas, aeropuertos, videollamadas, sueños compartidos y mucha paciencia, te vas a casar.

Sé que si te lo contara hoy sonarían como las páginas de una novela romántica.

Pero será tu vida.

Dentro de unos días estarás empacando tus cosas para mudarte definitivamente a Italia.

No para estudiar.

No para vacacionar.

No para quedarte una temporada.

Para vivir.

Para comenzar una nueva etapa junto al hombre que amas.

Para construir un hogar en el país que llevas amando desde que eras una niña.

Y cuando cierres esas maletas, entenderás algo muy importante:

Nada de esto empezó cuando compraste un boleto de avión.

Nada de esto empezó cuando lo conociste.

Nada de esto empezó cuando decidiste mudarte.

Todo empezó contigo.

Con una niña de 13 años que eligió estudiar italiano sin tener ninguna explicación lógica.

Con una niña que escuchó a su intuición cuando nadie más entendía por qué.

Por eso hoy quiero darte las gracias.

Gracias por seguir esa corazonada.

Gracias por no rendirte.

Gracias por creer en algo que todavía no podías ver.

Porque tenías razón.

Italia sí era parte de tu historia.

Y aunque el camino fue mucho más largo de lo que imaginabas, te llevó exactamente a donde debías estar.

Con amor,

Lety de 34 años

A unos días de mudarse a Italia para siempre, de convertirse en esposa, y de vivir la vida que comenzó el día que abrió su primer libro de italiano. ❤️



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